No soy buena para dar instrucciones. Pero no en
el trabajo, en el trabajo le puedo decir a quien toque cuál es su tarea y qué
debe hacer. Es en otro ámbito que no estoy acostumbrada a decir que debe hacer
el otro.
No sé si es por qué espero que lo sepan todo, o
por qué soy tímida, o por qué me agrada dejarlos descubrir lo que me gusta.
Pero en este momento de mi vida, estoy empezando a perder la paciencia o a
darme cuenta de lo que en realidad me gusta; y me doy cuenta que no es que me encante
esperar y que sé lo que me hace sentir bien y eso es lo que quiero que me “hagan”.
Tal vez aun sufro de tabús y por eso no soy
capaz de hablar y decir “oye, haz esto, toca aquí, muévete allá”.
Creo que todas las personas pero en especial
las mujeres, llegan una edad en la que ya experimentaron suficiente como para
saber que les gusta. No estoy diciendo que en ese momento las mujeres dejen de probar
cosas nuevas, pero es para hacer descubrimientos aparte de las que ya nos
gustan y no para revelar la base de lo que nos agrada.
Es un momento de la vida en que comenzamos a
perder el miedo a exigir y a demandar lo que queremos, lo que nos gusta y lo
que necesitamos. Me empiezo a sentir más segura de mi misma, tanto física como
intelectualmente; claro que sigue habiendo cositas por ahí que nos perturban,
pero ya no son el centro de atención de nuestra vida y ya no nos alteran de tal
manera como lo podría haber hecho a nuestros 15 años.
Veo a algunas de mis amigas preocupándose por
asuntos que yo deje atrás hace un poco tiempo, y me pregunto si es que estoy
avanzando y otros no, o me estoy “dejando” o simplemente para algunos las
preocupaciones cambian.
Por ejemplo, los gorditos bananeros me siguen
mortificando, pero no es una prioridad ir al gimnasio antes que dormir un poco más
luego de unas horas de fiesta junto con mis amigos. Aunque tal vez haya
cambiado la cerveza por el vino, y así me justifico un poco…
En todo caso, estoy feliz con esta nueva o tal
vez no tan nueva etapa de mi vida, solo espero que aquí no pare el hallazgo y
que continúe descubriendo cosas sobre mi y sobre el mundo.