Llevo varios meses tratando de encontrar la forma de quedarme en Francia, prolongar mi visa y de este modo tener más tiempo para encontrar un trabajo estable en este país. Lo he pensado y luchado tanto que nunca llegue a cuestionarme acerca de la validez de este propósito. No puedo decir que es un sueño, pero es una meta que me impuse. Y cuando la veo más cerca es cuando empiezo a dudar sobre mis razones. No me quiero quedar por la cantidad de trabajo que hay acá, pues no es que haya mucha...en realidad, creo que es por la calidad de vida. Hay pobreza en las calles, claro que la hay, hay robos y violencia pero la vida es mejor, tal vez es por eso, tal vez es porque me canse y me asusta regresar a los atracos a mano armada en los buses y en los paraderos, a regresar corriendo a mi casa para no correr el riesgo de que me roben en el camino, a rogar porque el habitante de la calle no se moleste y me lance ácido porque no le doy dinero. Tal vez es por eso...
En todo caso, aun no sé si me podre quedar más de un mes en Francia, en todo caso nada está arreglado, pero el panorama pinta bien y se ve más alentador.
Aunque la vida, en una ciudad llena de recuerdos pero sin quien compartirlos, es muy dura, las ganas de cumplirme una promesa son mayores.
Actualización:
Este post lo empece a escribir creo yo en Agosto del 2014, cuando no tenia idea de lo que iba a ser de mi vida a un plazo de un mes máximo. Casi dos anos y tantas cosas han sucedido.
Resulta que logré quedarme en Francia, que conseguí un trabajo y un novio que ya no tengo. Pero aun me sigo cuestionando la validez de este proyecto. Porqué con tantas ganas me quiero quedar? Y dos anos después las razones cambian, así como yo he cambiado.
La calidad de vida es importante, define tu personalidad y tu estado de animo ademas de lo obvio, pero ya no es lo que me mueve a quedarme, estoy segura que si regresara a Colombia sabría cómo disfrutar de las cosas bonitas, tanto como para olvidar las cosas amargas. Ademas, estando tres anos en Francia, me ha permitido darme cuenta que vivir acá no es el paraíso; claro que hay mas maneras de divertirse, mas ayudas económicas, pero no son tantas las cosas que diferencian un país del otro, creo que es mas la actitud y la gente. Acá te van también a robar, acá también hay cantidades inimaginables de personas viviendo en la calle, acá también te pueden matar, y lo peor de todo es que la violencia de la que también pensé alejarme un poco, acá también existe; no es el mismo tipo de conflicto político, pero sigue siendo un conflicto ideológico religioso, con el que vivimos todos los días acá en Europa. Puede que no te vayan a secuestrar de un día para otro, pero una bomba puede explotarte en la cara en cualquier momento, y decenas de personas vas a ver morir, si es que no fue tu día.Después de todo esto, puedo decir que no es la calidad de vida lo que me hace quedarme, en realidad es el pasaporte europeo que va poder permitirme viajar mas fácil. Un par de años mas acá, esperare poder conseguir los papeles que me darán la libertad para ser una verdadera habitante del mundo.